domingo, 30 de agosto de 2026 MediosSobre🌓
🇲🇽 MX ▾
ÚLTIMA HORA
Últimas

La última conversación. Sobre cómo los humanos obedecemos a las máquinas

El Universal ·
La última conversación. Sobre cómo los humanos obedecemos a las máquinas

Según Isaac Asimov , la última conversación tendrá lugar el 21 de mayo de 2061.

En un cuento publicado hace 75 años, Asimov imagina a dos científicos que discuten si se puede o no reducir masivamente la cantidad neta de entropía en el universo.

La disputa se convierte en una apuesta de 5 dólares, arbitrada por Multivac, la inteligencia artificial imperante, a la que Adell y Lupov lanzan la pregunta.

Luego de un prolongado silencio, Multivac da su veredicto: «datos insuficientes para respuesta significativa».

No sigo más para evitar arruinar la distopía .

Como los científicos del relato, hemos puesto a cobijo de prodigiosos artefactos un montón de cuestiones, desde las más pueriles –enciende la luz– hasta las más hondas –¿hay vida después de la muerte?–.

Progresivamente, esos portentosos cachivaches se adueñaron de lo cotidiano y lo sublime: hacer la lista del mandado o ser nuestros terapeutas.

Por si fuera poco, ellos nos liberaron de la tortura de memorizar y enfrentar la hoja en blanco.

Las máquinas son más eficaces que nosotros para casi todo; da igual si las usamos para mover muebles o escribir un libro sobre charlas imposibles.

Ni duda cabe.

Recuerdo ahora lo que Ortega y Gasset afirmó en Meditación de la técnica (1939): «hombre, técnica y bienestar son, en última instancia, sinónimos». ¿Qué podríamos al margen de los artefactos y herramientas producidos mediante la tecnología? ¿Cómo lidiaríamos con el clima? ¿Dónde viviríamos y en qué circunstancias? Sin técnica, no existiríamos; pero, aunque necesaria, no basta para explicar la humanidad .

La pregunta es si el hombre sólo se mide por la eficacia que alcanza mediante la técnica.

En buena medida, también somos el largo relato que contaron quienes nos precedieron; un dilatado discurso que sobrevive boca a boca, a salvaguarda de la memoria.

Sin percatarnos de su longevidad, decimos palabras acuñadas hace casi 3,000 años como «política», «fobia», «análisis», «síntesis», «terapia» o «fármaco». ¿Por qué permanecen? ¿Por qué son insuperables? Junto al ADN, nos configura otro helicoide también hecho de letras.

Leer la noticia completa en El Universal ›

5News agregó este resumen a partir del feed público del medio. La nota completa, con todo el contexto, está en www.eluniversal.com.mx — el contenido pertenece a El Universal.

Más de El Universal

Ver todo ›

Más en Últimas

Ver todo ›