Preparando a la 'heredera': Arabella Kushner debuta en la diplomacia a los 15 años
Apenas tiene 15 años, pero sobre sus hombros ya descansa la estabilidad de las relaciones entre China y Estados Unidos.
Una parte, al menos.
Arabella Kushner, hija mayor de Ivanka y Jared Kushner y nieta del presidente Donald Trump, ejerce como 'arma secreta' de la diplomacia de su país desde los 5 años.Debutó como tal en abril de 2017, cuando el presidente chino, Xi Jinping, y su esposa, la primera dama Peng Liyuan, fueron recibidos por Trump en su célebre residencia de Mar-a-Lago.
Allí les cantó Arabella, en mandarín, idioma que la niña empezó a estudiar a la edad de un año y medio, una melodía tradicional de su país.Arabella, con cinco años, el día que, en abril de 2015, cantó en Mar-a-Lago una canción en mandarín para el líder chino y su esposa.Cuando ese mismo noviembre Trump devolvió la visita, se llevó a su nieta con él a Pekín donde, además de cantar, Arabella recitó poesía clásica ante el mandamás chino y, al saludarlo, lo llamó «abuelo Xi».
Fascinado, el dictador le otorgó a la pequeña intérprete una simbólica matrícula de honor para después referirse a ella como una verdadera «estrella infantil».
Lejos de ser una anécdota, el entusiasmo del líder fue compartido por los medios chinos (bajo control del Estado) incluyendo un gran despliegue gráfico del momento y la exaltación de la diplomática infantil como una «pequeña embajadora de la amistad chino-estadounidense».Nueve años después de aquel rotundo triunfo, el abuelo Trump ha recurrido de nuevo a su nieta para encandilar a Xi durante su visita a Estados Unidos del pasado septiembre.
Lo saludó de nuevo en mandarín, esta vez en la Casa Blanca, y participó de forma visible en todos los actos protocolarios, una presencia interpretada como un gesto de calidez hacia un invitado con el que Trump se disputa el liderazgo mundial entre batallas comerciales, rivalidad tecnológica y tensiones geopolíticas.Su padre lidera un fondo de inversión ligado a las monarquías del Golfo; ha realizado inversiones significativas en empresas israelíes y mantiene intereses inmobiliarios en ChinaA través de Arabella, su abuelo busca rebajar tensiones y, según los medios afines al presidente, «humanizar» la imagen de su administración ante su gran rival, proyectando una proximidad cultural imposible de conseguir por otros medios.
Su papel, en todo caso, no parece reducirse al de 'tierna nieta florero' capaz de ablandar el corazón de un líder implacable como Xi Jinping.
No en vano, es hija de Jared Kushner, el yerno especulador-inversor convertido en el principal asesor en política exterior del presidente y en artífice de provechosos acuerdos financieros y comerciales para la familia Trump.Kushner es el arquitecto de lo que en Washington se denomina la 'diplomacia paralela' o 'el canal del yerno'.
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