Muchos 'likes', ningún voto garantizado: los partidos llevan a las redes el campo de batalla del 29N
La campaña de las elecciones generales del 29 de noviembre también se disputará en las redes sociales.
Los partidos llevan tiempo adaptando sus estrategias de comunicación a plataformas como TikTok e Instagram, donde los vídeos breves, los fragmentos de debates y las intervenciones de sus dirigentes compiten a diario por la atención de los usuarios.
Sin embargo, acumular seguidores, reproducciones e interacciones no garantiza sumar votos ni permite determinar cuántos electores cambian de opinión después de consumir un contenido político.
Es una de las principales advertencias de José Gabriel García, experto en estrategia digital, que analiza en declaraciones a Europa Press cómo las redes han transformado la comunicación de los partidos y qué papel pueden desempeñar en la campaña del 29-N.
García distingue entre la capacidad de estas plataformas para movilizar a quienes ya simpatizan con una formación y su posible influencia sobre los votantes indecisos, mucho más difícil de medir.
Los equipos de comunicación disponen de datos inmediatos sobre el alcance de sus publicaciones y las reacciones que generan.
Lo que no pueden establecer con esa misma precisión es hasta qué punto esa actividad modifica las decisiones electorales.
Una publicación puede alcanzar a miles de personas sin que ello implique un cambio en sus preferencias políticas.
Del tablón de anuncios a la política del 'like' La transformación de las estrategias digitales ha sido progresiva.
García sitúa antes de 2023 una etapa en la que los partidos tradicionales utilizaban sus perfiles fundamentalmente como un "tablón de anuncios corporativo", dedicado a reproducir comunicados, difundir intervenciones y trasladar mensajes institucionales.
En ese contexto, formaciones como Podemos y Vox ya habían explorado las posibilidades de las redes para llegar a públicos más amplios y construir comunidades de seguidores, una experiencia que, según el especialista, influyó en la evolución posterior de la comunicación política.
Las elecciones europeas de 2024 dejaron uno de los ejemplos más visibles de ese cambio.
Alvise Pérez consiguió tres eurodiputados con Se Acabó la Fiesta (SALF), una candidatura que apoyó buena parte de su campaña en contenidos digitales y canales de comunicación propios.
Su resultado electoral mostró el alcance que podía conseguir una formación con una estrategia intensiva en redes, aunque no permite atribuir sus votos exclusivamente a esa actividad.
5News agregó este resumen a partir del feed público del medio. La nota completa, con todo el contexto, está en www.elplural.com — el contenido pertenece a El Plural.