De los fierros a la nube: la importación de servicios tecnológicos ya iguala a la inversión en maquinaria y equipo
La inversión en máquinas, equipos y construcción retrocedió desde febrero de 2025, pero las empresas argentinas elevaron con fuerza sus pagos al exterior por informática, propiedad intelectual y otros servicios profesionales.
Las importaciones de servicios tecnológicos ya representan una proporción del Producto Interno Bruto (PIB) similar a la de los bienes de capital.
Un informe del Estudio Ferreres, basado en la evolución del Índice de Inversión Bruta Fija del Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec), registró una caída desestacionalizada de 15,7% en máquinas y equipos entre febrero de 2025 y agosto de 2026.
La inversión en construcción, a su vez, bajó 12% en ese período.
La comparación también muestra que el retroceso de la inversión comenzó antes de que cobraran fuerza las advertencias sobre el riesgo político.
Frente a febrero de 2025, el PIB acumuló una caída de 2,5%, según los datos disponibles hasta julio del Estimador Mensual de Actividad Económica (EMAE). .responsive {width: 100%; height: auto;} De las máquinas a los servicios tecnológicos El economista jefe del Ieral de la Fundación Mediterránea, Jorge Vasconcelos , sostuvo que, pese a la baja de la inversión física, la economía atraviesa una reconversión productiva que favorece actividades vinculadas con recursos naturales y cadenas de valor asociadas.
En ese marco, las inversiones anunciadas bajo el Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI) podrían responder a una recomendación del economista e historiador Albert Hirschman para América Latina: combinar capacidad exportadora con encadenamientos locales.
La apuesta se diferencia de la estrategia de sustitución de importaciones y también de la idea de una economía limitada a la producción primaria.
Vasconcelos plantea que la industrialización no depende solamente de fabricar bienes terminados.
En sectores como los hidrocarburos no convencionales, la minería y la agroindustria, buena parte del valor se genera en etapas intermedias de la cadena productiva. .responsive {width: 100%; height: auto;} Ese cambio aparece en algunos indicadores.
La productividad laboral, medida como la relación entre el PIB y el empleo total, había caído 18,2% entre 2011 y 2024.
Entre los segundos trimestres de 2024 y 2026, en cambio, rebotó 7,8% , de acuerdo con el informe.
El economista vincula parte de esa recuperación con una transformación en la composición de las inversiones.
Aunque la compra de maquinaria y equipos perdió dinamismo, las firmas instaladas en el país incrementaron la contratación de servicios de cómputo, almacenamiento, manejo de datos e inteligencia artificial .
5News agregó este resumen a partir del feed público del medio. La nota completa, con todo el contexto, está en www.infobae.com — el contenido pertenece a Infobae Economía.