Enarsa y Correo Argentino dejan atrás el déficit y la ayuda del Tesoro
Con la deliberada amnesia política como sello distintivo y el incentivo de la memoria corta de muchos argentinos, ningún dirigente del kirchnerismo pidió disculpas públicas por los estragos provocados durante los 16 años de populismo macroeconómico (2003/2007, 2007/2011, 2012/2015 y 2019/2023), que incluyeron un fenomenal desmanejo de las empresas estatales de servicios públicos.
A medida que se aproxima la campaña electoral de 2027, al universo K le resulta políticamente más redituable instalar la inverosímil imagen de que 2023 fue un año paradisíaco, pese a que la inflación trepó a 211% anual, la pobreza a 42% (pese al desempleo de 5,7% con alta informalidad), el PBI retrocedió casi 2%, la inversión se desplomó 11% y la deuda pública se incrementó en US$160.000 millones.
Nadie admitió públicamente que los fuertes aumentos tarifarios aplicados desde el arranque de 2024 –y que implican ahora un sacrificio de ingresos para gran parte de la población- fueron consecuencia del demagógico congelamiento previo de tarifas para estimular el consumo de bienes acompañado por el “plan platita”.
Tampoco que durante los cuatro períodos de gobierno kirchnerista -salvo muy escasas excepciones- las empresas públicas fueron sinónimo de despilfarro de gastos y desvíos de fondos, tarifas políticas irrisorias subsidiadas indiscriminadamente por el Tesoro nacional, exceso de personal para incorporar militantes, escasez de inversiones y déficits que no sólo catapultaron la deuda pública, sino también el impuesto inflacionario que castiga a los sectores más pobres de la sociedad.
Estas omisiones opositoras no eximen al gobierno de Javier Milei de sus propios errores de comunicación con respecto a la necesidad de ajustar y sobre indexar tarifas o privatizar servicios, sin detallar en cada caso la magnitud de los daños a reparar después de tantos años .
Aquí vale aplicar la célebre frase “Gobernar es explicar” , de Fernando Henrique Cardoso , el ministro de Economía de Brasil que en los años ’90 marcó un cambio de época al erradicar la hiperinflación con el exitoso Plan Real y llegar a la presidencia en el período 1995/2003.
Salvando las distancias, hace casi un mes esta columna atribuyó a un cambio de época que desde fines de 2025 dos emblemáticas empresas estatales como Aerolíneas Argentinas y Agua y Saneamientos Argentinos (AySA) –que recientemente privatizó el 90% de su capital accionario- dejaran de tener descomunales déficits (operativos y financieros) y de recibir la asistencia del Tesoro nacional que pagan todos los argentinos con sus impuestos, directos e indirectos.
Ahora otras dos relevantes empresas recorrieron el mismo camino: Energía Argentina S.A. (Enarsa) y Correo Argentino.
5News agregó este resumen a partir del feed público del medio. La nota completa, con todo el contexto, está en www.lanacion.com.ar — el contenido pertenece a La Nación Economía.