Control informativo-electoral
Morena pretende blindar el próximo proceso electoral por todas las formas posibles.
Una de las más importantes, la informativa, aplicando una serie de medidas que limitan la libertad de expresión.
La reciente iniciativa aprobada y firmada para reducir los mensajes agresivos y de odio en redes sociales tiene un rebote en las próximas campañas electorales.
El pretexto es proteger a los jóvenes y a las audiencias de la exposición de materiales violentos y de lenguaje agresivo.
El problema es quién decide cuál es ese lenguaje y en contra de quién.
Si un votante en medio de Michoacán o de Sinaloa publica o postea mensajes relativos al narcotráfico y la política, a la violencia y la inseguridad con que los criminales azotan docenas de ciudades, señala a gobernantes asociados con el crimen, ¿eso puede ser considerado agresivo, o mensaje nocivo para la sociedad? Imponer controles y medidas limitantes a la libre expresión siempre ha tenido, en todos los escenarios y geografías, efectos negativos.
Pero los intentos de Morena no concluyen ahí.
Con mucha mayor gravedad se conoce ahora la existencia de una iniciativa de ley que estaba prevista para ser discutida en comisiones la semana siguiente en la Cámara de Diputados, que contiene —escuche usted— la anulación de las elecciones por cobertura informativa indebida.
La iniciativa fue retirada del orden de discusión porque aseguran en San Lázaro que necesitaba unas correcciones, seguramente para “suavizar” o “encubrir” el verdadero propósito del proyecto. ¿Qué significa una cobertura informativa indebida? ¿A juicio de quién o de quiénes —los funcionarios del gobierno con toda probabilidad— decidirán quién incurre en tan barroca calificación? Afirmar que una cobertura informativa basta para desviar un resultado electoral es extremadamente peligroso, porque cualquier información, reportaje o investigación difundida por un medio o incluso en redes puede ser utilizada como instrumento para anular una elección que el aparato del poder pueda perder en las urnas.
Hablar de que al ahora candidato Pío López Obrador recibió sobres amarillos con dinero en pasados procesos electorales, ¿será una cobertura “indebida”? Informar al electorado y a la audiencia en general acerca de los errores, faltas, vínculos sospechosos de aspirantes y candidatos, ¿será una cobertura informativa “indebida”? Morena pretende hacerse de una serie de instrumentos de control y manipulación electoral para asegurar su victoria a toda costa.
Y si los resultados son adversos en una o más entidades, pretenderá hacer uso de estos instrumentos “legalizados” a fuerza de su mayoría —esa sí ilegal— en la Cámara de Diputados.
Estamos frente a un escenario de enorme riesgo de manipulación electoral, de control informativo y de fraude.
5News agregó este resumen a partir del feed público del medio. La nota completa, con todo el contexto, está en www.elfinanciero.com.mx — el contenido pertenece a El Financiero.