Por qué el ejercicio no siempre es bueno para la piel... y cómo cuidarla para que lo sea
Cada vez se pone más de manifiesto, en esta sociedad tan hiperinformada y examinada, que no existen verdades absolutas.
Todo es bastante relativo y hay que adaptar las grandes teorías a nuestra realidad .
Thomas Huxley, uno de los grandes defensores de la evolución, ya dijo: «La gran tragedia de la ciencia es la muerte de una hermosa hipótesis a manos de un hecho desagradable».
Por eso, verdades que nos han guiado durante décadas ya no son hitos inamovibles, sino cuestiones revisables.
La práctica del deporte y del ejercicio es una de ellas.
Cada vez más, los hechos apuntan a que, pasados los 50 o 60 años, puede ser más beneficioso el ejercicio realizado cotidianamente que determinadas prácticas deportivas , sobre todo si se trata de deportes de impacto.
Incluso en edades más jóvenes no siempre resulta conveniente pasar todo el día de forma sedentaria y concentrar después el ejercicio en solo tres jornadas semanales de gran intensidad.
Cada vez está más claro que una de las claves es arañar minutos de actividad cardiovascular a nuestra rutina : levantarnos del puesto de trabajo y caminar unos pasos, mover los hombros y la espalda, hacer ejercicios de respiración profunda o, en general, ofrecer pequeñas compensaciones a un cuerpo que tenemos prácticamente abandonado durante buena parte del día.
Todas estas costumbres son también importantes para la piel.
Hay que tener presente que la piel es, en cierto modo, el pariente pobre de nuestro cuerpo: cuanto peor le vaya a este, más sufrirá aquella .
El sedentarismo y sus efectos sobre la circulación pueden repercutir en ella, pero el ejercicio intenso al aire libre también presenta inconvenientes.
Uno de los fenómenos de los que se habla en este contexto es la denominada «cara de runner».
Cuidar la piel antes y después del ejercicio Básicamente, a la piel le gusta estar protegida del sol y del viento, además de bien hidratada.
Nuestra piel es mimosa como un gato.
5News agregó este resumen a partir del feed público del medio. La nota completa, con todo el contexto, está en www.20minutos.es — el contenido pertenece a 20 Minutos Salud.