Mariposas azules y rituales de candela: prueba de fe del culto nacional a María Lionza
Autor: Freisy González Portales En cualquier época del año hay visitantes y peregrinaciones al Monumento Natural Cerro María Lionza (Yaracuy, Venezuela) -conocido como la Montaña de Sorte-, pero en las fechas del 11 y 12 de octubre son miles las personas que se dirigen a Quibayo y a Sorte, la mayoría de ellas constituidas por caravanas, grupos familiares enteros que se organizan en carpas y hamacas en los ríos de la montaña, armando lujosos altares a las distintas deidades que conforman el espiritismo venezolano.
Estas fechas constituyen un momento importante para hablar de Resistencia Indígena en nuestro territorio, y del espiritismo como culto y religión, que forma parte del imaginario colectivo y la identidad venezolana, que se constituye por creencias y prácticas rituales populares constituidas desde la ancestralidad, que vienen desde la época de la colonia.
Pero más allá del espiritismo, se trata de un sistema religioso que se ha estudiado de manera profunda por antropólogas/os de nuestro país, que había leído tantas veces, pero que presenciaba por primera vez en sus lugares más importantes.
Uno de los rituales más significativos es el Baile en Candela, que se realiza a la medianoche del 12 de octubre, incluso antes a las 11:30 p.m. del 11 de octubre.
Las materias y entidades de la corte indígena, que son el pilar ancestral de este sistema religioso que encabeza la diosa María Lionza, junto al Cacique Tamanaco, Catia, Rosa y Tibisay, entre otras.
En este ritual las brasas que arden al rojo vivo son atravesadas por las entidades, con la energía del tambor, los tabacos, las velas y los gritos de “¡Fuerza!” de miles de personas que se aglomeran a presenciarlo, muy cerca de la estatua de la Reina madre.
Durante los preparativos del Baile en candela que empiezan durante la mañana del 11 de octubre, Edward Guidice con sus collares y tatuajes de indígenas, cuenta que tiene 30 años como practicante del ritual y 42 años como cultista de María Lionza, lo que da cuenta de la fe de sus practicantes.
Justo al culminar el Baile en candela, comenzó a llover, mientras las personas hablaban del equilibrio de los cuatro elementos.
Mientras en los altares de la montaña, se repica el tambor para recibir a otras entidades, se realizan rituales de velación, se preparan coronas de bautizo para la presentación de las aguas ante María Lionza, entre otras prácticas que continúan durante todo el día y la noche, y que hacen sentir que el tiempo pasa lento entre el olor a flores y el calor de las velas.
Baile del vidrio Al día siguiente fui a Sorte, crucé el río y fui topándome con las distintas capillas y campamentos de las caravanas que se asentaron en el lugar desde hace varios días.
5News agregó este resumen a partir del feed público del medio. La nota completa, con todo el contexto, está en talcualdigital.com — el contenido pertenece a TalCual.