Los paneles solares pueden hacer algo inesperado cuando se instalan sobre cultivos: proteger a los agricultores del calor
Las instalaciones de energía solar suelen ocupar grandes extensiones de espacio que también pueden destinarse a la agricultura.
De ese “conflicto” nace la agrovoltaica , un sistema que permite aprovechar una misma superficie de terreno para las dos cosas: obtener energía verde y, a su vez, cosechar la tierra.
El último estudio al respecto, publicado en la revista Journal of Advances in Modeling Earth Systems , sugiere que los beneficios de los paneles solares en el campo y su efecto sobre el suelo de cultivo, el aire y la absorción de dióxido de carbono, entre otras cuestiones, no son lo único que destaca en esta combinación entre naturaleza y energía.
Por lo visto, también puede ser un alivio para quien trabaja la tierra.
Un microclima que beneficia a cultivos y paneles .
Para llevar a cabo esta investigación, los expertos han desarrollado un modelo informático que simula el microclima que se crea debajo de los paneles solares .
Gracias a este programa, han podido hacer seguimiento del movimiento del calor y el aire, las pérdidas de agua, el crecimiento de los cultivos y el estrés térmico de los agricultores.
Aplicado a un día de calor en Nueva Jersey, el modelo ha comparado los efectos de la agrovoltaica con tierras de cultivo abiertas y paneles solares sobre suelo sin trabajar.
Según el estudio, los sistemas agrovoltaicos han conseguido enfriar los cultivos en 1,84 ºC, reduciendo de esa manera la evaporación del agua en un 22,4%.
Además, gracias a este microclima, la superficie de los paneles se ha enfriado también un 5,6%, lo que les proporciona una mayor eficiencia, ya que las células fotovoltaicas tienden a perder rendimiento cuando aumenta demasiado su temperatura.
En Xataka Las altas temperaturas bajan su rendimiento y, sin embargo, la fotovoltaica ha rescatado a Europa en estas olas de calor Los paneles también pueden proteger a los trabajadores del campo .
Otro de los hallazgos que se extraen del estudio es que el efecto combinado de los cultivos y los paneles solares ha conseguido reducir el calentamiento del aire y refrescar la temperatura local.
Esto significa que los profesionales del campo que han tratado estos cultivos y han estado trabajando estas tierras han sufrido un menor estrés térmico, con una temperatura media percibida de 39º a 35º, durante su jornada.
Gracias a esto, una instalación agrovoltaica puede ofrecer una mayor seguridad laboral en días de calor extremo.
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