Érase una vez un país gobernado por el Amor
La vida política española es grotesca y desesperante.
Ante este problema, para escribir de política en el periódico, hay quien se pone grave.
Es necesario que haya gente grave y responsable: justamente lo que yo trato de evitar.
Mi actitud es pasarlo por los espejos del callejón del gato.
Colocar cristales tintados y deformes delante, y transformarlo.
Darle al lector una cosa que reconoce porque vive en el mismo país, pero negárselo.
Convertir en este artículo del 15 de marzo de 2026 al presidente en un hombre sincero y a sus ministros en personas preparadas me parece más devastador que hacer listado objetivo de sus mentiras y defectos.
Hablar de cómo cultivan el amor, más divertido que denunciar sus campañas de odio.
No sé tanto como otros, porque no soy periodista.
Sé mucho menos que Ignacio Camacho.
Así que juego con lo que el lector ya sabe, que es lo que sé yo, y le planto lo contrario.
La ironía me ayuda a entender mejor lo que intuyo, lo que sospecho y lo que no tiene pies ni cabeza: España.
Publicado el 15 de marzo de 2026 Érase una vez un país gobernado por el AmorÉrase una vez un país gobernado por el Amor.
Presidente y ministros eran tan cariñosos que repartían con generosidad los bienes públicos entre aquellos que decían amarlos.
5News agregó este resumen a partir del feed público del medio. La nota completa, con todo el contexto, está en www.abc.es — el contenido pertenece a ABC.