La difícil relación de Cataluña con PISA: de alumna aventajada a quedarse en la cola
A una semana de arrancar el curso escolar 2026-2027, con los sindicatos de profesores en pie de guerra, y en plena crisis política e institucional desatada por la descalificación de Cataluña en las pruebas PISA —la OCDE descartó incluirla en la evaluación de 2025 tras presentar un porcentaje de alumnado excluido muy superior al permitido por la organización—, la consejera de Educación, Esther Niubó , anunció ayer las primeras represalias por el desastre, que desde el PSC interpretan como un primer paso en la depuración de responsabilidades.
En una comparecencia ante los medios, Niubó comunicó el cese de su número dos, Teresa Sambola , como secretaria general del Departamento, así como la apertura de tres expedientes disciplinarios a personal implicado en la incidencia que ha dejado a la educación catalana sin la evaluación decisiva que necesitaba para saber si ha dirigido bien el rumbo tras la hectombe de 2022.
Niubó justificó la decisión asegurando que «ha habido personas que no han estado a la altura de las responsabilidades que tenían asignadas» en la elaboración de la muestra y afirmó que nunca recibió información sobre el problema. «Nunca se me trasladó ni llegó a mi mesa ninguna información o problemática relativa a estas excepciones relativas al alumnado de las pruebas PISA », señaló ayer ante los medios en la rueda de prensa de presentación del nuevo curso.
La consejera desvinculó formalmente el relevo de la polémica, aunque admitió que el episodio ha podido actuar como «detonante».Junto al cese de Sambola, Educación ha abierto tres expedientes disciplinarios —dos por una «falta grave» y otro por «actos y omisiones» que supondrían negligencia— a dos funcionarios y un alto cargo cuyos nombres no han trascendido.El escándalo adquiere especial gravedad por el momento en que se produce.
PISA 2025 debía servir para comprobar si Cataluña había conseguido remontar después del hundimiento registrado en 2022, cuando obtuvo los peores resultados de su historia en la evaluación de la OCDE.
El deterioro no fue repentino: desde 2018 Cataluña comenzó a perder la posición que durante años había ocupado entre los territorios con mejores resultados.
La relación de Cataluña con las pruebas PISA ha sido complicada.
El fiasco de 2025 no ha sido la primera crisis.
En enero de 2024, Carles Vega (ERC) , entonces presidente del órgano evaluador del sistema, fue cesado tras atribuir los malos resultados del informe PISA 2022 a un supuesto exceso de alumnado inmigrante en la muestra.En enero de 2024, Carles Vega (ERC) fue cesado tras atribuir los malos resultados de PISA 2022 a un supuesto exceso de alumnado inmigrante en la muestraEn 2022, Cataluña obtuvo 469 puntos en Matemáticas y 462 en Comprensión Lectora, por debajo de la media española en ambas competencias.
5News agregó este resumen a partir del feed público del medio. La nota completa, con todo el contexto, está en www.abc.es — el contenido pertenece a ABC.