Científicos votan eliminar el minuto de 61 segundos para evitar que caiga internet y falle el GPS
Desde 1972, al tiempo universal coordinado (UTC), la referencia internacional a partir de la cual se coordinan los relojes del mundo, se han añadido periódicamente los llamados segundos intercalares.
La medida está destinada a mantener una alineación entre el tiempo atómico de alta precisión y la rotación de la Tierra.
Sin embargo, ese segundo extra, aunque parezca insignificante, puede causar problemas en los sistemas tecnológicos que requieren que sus dispositivos estén perfectamente sincronizados, como redes de telecomunicaciones, sistemas de navegación por satélite, internet, sistemas financieros e infraestructuras críticas.
Por este motivo, en 2022, la Conferencia General de Pesas y Medidas acordó dejar de introducir segundos intercalares, como muy tarde en 2035 .
Esta semana, los científicos votarán en Versalles si se adelanta la decisión a 2027.
Hasta ahora, se han añadido 27 segundos intercalares.
El último se incorporó el 31 de diciembre de 2016.
Pero un segundo de más es una anomalía para muchos programas informáticos.
Cuando se añade, el reloj pasa de las 23:59:59 a las 23:59:60 y, a continuación, las 00:00:00, una secuencia que muchos sistemas no saben procesar.
Otros pueden repetir un segundo o detener procesos, provocando errores y fallos en el servicio.
Los científicos pretenden que el segundo extra desaparezca el 20 de mayo de 2027.
A partir de ahí, no se introducirían nuevas correcciones hasta que la diferencia entre el tiempo atómico y la rotación de la Tierra aumente a una hora, algo que podría alargarse durante siglos.
Entonces sí se plantearía una corrección.
Hasta ahora, se ha añadido un segundo cada vez, pero si la rotación terrestre se acelera lo suficiente, podría llegar a ser necesario hacer lo contrario: restar un segundo para mantener las dos escalas sincronizadas.
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