Ceuta, un mes después de la entrada masiva de inmigrantes: el problema ha pasado de la frontera a las calles y el malestar social crece
Un mes después de la entrada masiva de inmigrantes en Ceuta , la imagen de miles de personas cruzando el espigón de Tarajal a pie, nadando o usando flotadores ha quedado atrás.
Pero la crisis migratoria que estalló el 30 y el 31 de julio permanece latente a día de hoy.
El foco, no obstante, ya no está tanto en la frontera con Marruecos como en la propia ciudad autónoma, desbordada y cansada tras comprobar que la solución a una emergencia sin precedentes avanza a trompicones y a un ritmo mucho más lento del esperado.
La sensación de inseguridad y el sentimiento de abandono crecen entre parte de la población, y los ceutíes reclaman recuperar la normalidad tras semanas marcadas por altercados en las calles, cifras cambiantes, versiones enfrentadas y un clima de crispación y malestar social que no deja de crecer.
Más de 70.000 personas cruzaron desde Marruecos en cuestión de horas y, aunque el Gobierno aseguró que en los dos días siguientes regresaron al país vecino entre el 90 y el 95%, aún hay miles de inmigrantes que permanecen en la ciudad autónoma.
El Ejecutivo cifró este viernes en 5.000 los migrantes que hay en Ceuta —de los cuales 1.500 son menores— , aunque fuentes policiales elevan ese cómputo a una horquilla de entre 8.000 y 10.000.
Sea como fuere, un mes después de lo sucedido, no se ha encontrado una respuesta para todos ellos.
Hasta la semana pasada no se habilitaron los dos primeros espacios para la acogida en Loma Margarita y Loma Colmenar, pero con una capacidad insuficiente que hizo que en cuestión de horas se agolparan decenas de personas a las puertas de estas instalaciones para intentar conseguir una plaza.
La falta de emplazamientos hizo que se montaran campamentos improvisados , como el de la playa del Trampolín u otros asentamientos ubicados en las barriadas, que son las zonas más pobres de la ciudad y donde en las últimas semanas hay una presencia continuada de miles de personas que deambulan por sus calles sin disponer de una respuesta asistencial suficiente, tal y como han ido alertando las asociaciones vecinales.
Esto no ha hecho más que elevar la tensión entre la ciudadanía, que reivindica recuperar la normalidad en la ciudad.
Ya lo dijo el viernes el presidente de Ceuta, Juan Jesús Vivas: "La ciudad ha dejado de ser lo que era antes del 30 de julio" tras haber sufrido "el más duro trance" de la historia de una ciudad de apenas 85.000 habitantes.
Entre la urgencia y el marco regulatorio El principal problema desde el inicio de la crisis ha sido el desfase entre la urgencia que percibe la población y los tiempos que requieren las administraciones.
Mientras los vecinos reclaman medidas inmediatas, los procedimientos de identificación, filiación, triaje y eventual retorno no pueden resolverse de un día para otro.
5News agregó este resumen a partir del feed público del medio. La nota completa, con todo el contexto, está en www.20minutos.es — el contenido pertenece a 20 Minutos Nacional.