jueves, 15 de octubre de 2026 MediosSobre🌓
🇪🇸 ES ▾
ÚLTIMA HORA
› Harry y Meghan vuelven donde todo empezó: lo que hay detrás de su primer acto conjunto tras su regreso a Reino Unido› Feijóo prioriza Barcelona en su ruta electoral con el objetivo de sacar escaños en todas las provincias catalanas› El Defensor del Pueblo debe esperar a que acabe la vía judicial para recurrir los autos de la 'ley de nietos' ante el TC› Nueve empresas europeas de armamento que suministran a Ucrania han sufrido atentados atribuidos a Rusia› ¿Cómo van Rufián y Colau en las encuestas? ¿Quién va mejor en los sondeos de las elecciones generales?› El Gobierno agita el miedo a la privatización de las pensiones de PP y Vox y estudia subirlas antes del 29N› Elecciones generales del 29 de noviembre, en directo: última hora de los partidos, la crisis de vivienda y Ceuta› EEUU aumenta su fuerza naval en Rota: así es el sexto destructor que envía el Pentágono› Las claves de la ley de memoria democrática de Catalunya: de las multas por enaltecer el franquismo a la retirada de símbolos› Hubo un tiempo en el que creímos que las aves migraban a la Luna, pero luego una flecha lanzada en África cayó en Alemania› Harry y Meghan vuelven donde todo empezó: lo que hay detrás de su primer acto conjunto tras su regreso a Reino Unido› Feijóo prioriza Barcelona en su ruta electoral con el objetivo de sacar escaños en todas las provincias catalanas› El Defensor del Pueblo debe esperar a que acabe la vía judicial para recurrir los autos de la 'ley de nietos' ante el TC› Nueve empresas europeas de armamento que suministran a Ucrania han sufrido atentados atribuidos a Rusia› ¿Cómo van Rufián y Colau en las encuestas? ¿Quién va mejor en los sondeos de las elecciones generales?› El Gobierno agita el miedo a la privatización de las pensiones de PP y Vox y estudia subirlas antes del 29N› Elecciones generales del 29 de noviembre, en directo: última hora de los partidos, la crisis de vivienda y Ceuta› EEUU aumenta su fuerza naval en Rota: así es el sexto destructor que envía el Pentágono› Las claves de la ley de memoria democrática de Catalunya: de las multas por enaltecer el franquismo a la retirada de símbolos› Hubo un tiempo en el que creímos que las aves migraban a la Luna, pero luego una flecha lanzada en África cayó en Alemania
Últimas

Del tráfico de esclavos a la plata española que devoraba a los hombres: por qué hoy somos todos capitalistas

El Mundo ·
Del tráfico de esclavos a la plata española que devoraba a los hombres: por qué hoy somos todos capitalistas

El catedrático de Harvard Sven Beckert desmonta en su nuevo libro los mitos asumidos en torno al capitalismo y se atreve, incluso, a predecir su fin. «Los capitalistas surgieron en las ciudades, pero el capitalismo viene del campo», dice

A principios del siglo XVII, Potosí tenía más habitantes que Londres, Milán y Sevilla y era lo que el profesor Sven Beckert (Fráncfort, 1965) considera una «isla de capital», metáfora para describir un lugar donde la lógica económica del capitalismo operaba de forma intensa, mientras el resto del mundo seguía organizado bajo otros sistemas como el feudalismo o la agricultura de subsistencia. Este enclave de la América española, situado en la actual Bolivia, no tenía nada de ínsula, al contrario, daba vértigo porque estaba a 4.000 metros sobre el nivel del mar en la cordillera de los Andes. En sus minas, indios, africanos y europeos extraían el 60% de la plata mundial , un negocio que permitió que sus más ricos habitantes fueran algo así como las actuales fortunas petroleras del Golfo Pérsico. Su lujo era de todo menos silencioso y sustituían las gafas Chanel y los Ferrari por diamantes de Ceilán, medias tejidas en Nápoles y vajillas de porcelana china, mientras en sus calles se levantaban iglesias espectaculares, casas de juego, teatros y salones de baile.

Como en otras islas de capital surgidas a lo largo de la historia, el esplendor de este territorio de la Monarquía Hispánica tenía también su lado oscuro. Uno de cada cuatro curritos que extraían plata no salía con vida de la mina. Las condiciones de trabajo eran durísimas. Cada minero tenía que cargar con hasta 50 kilos de mineral y subir y bajar por escaleras colgantes fabricadas con cuerdas. Cada año eran necesarios 50.000 reemplazos en Potosí para mantener la producción, que no sólo enriquecía a la Corona, sino también a los empresarios y a la gran banca europea.

En 1554, un descubrimiento tecnológico trasformó el negocio. A través de un proceso químico que separaba con mayor facilidad el metal de la roca, la productividad se duplicó. Los beneficios se dispararon. Sin embargo, la salud de los trabajadores se vio aún más amenazada. El mercurio combinado con el azufre y el sílice creaba una neblina terriblemente tóxica. Potosí, como si fuera un territorio mágico sacado de la literatura de Tolkien, llegó a ser conocida como la montaña que se come a los hombres. «La plata americana lo cambia todo porque por fin los europeos tienen algo que sí interesaba comprar a chinos e indios, que vivían en los lugares económicamente más dinámicos del planeta, que por entonces estaban en Asia», apunta Beckert. Así que una montaña devorahombres se convirtió en uno de los combustibles esenciales del capitalismo.

Ningún otro fenómeno económico y social ha moldeado la historia humana de forma tan decisiva. Sobre el capitalismo han discutido filósofos, escritores y miles de tertulianos del prime time televisivo. Tiene sus defensores, que lo celebran como el mejor de los mundos posibles, y enemigos que lo culpan de los males que nos afligen. Se ha peleado con comunistas, anarquistas y representantes de la Iglesia católica y ha vencido.

Leer la noticia completa en El Mundo ›

5News agregó este resumen a partir del feed público del medio. La nota completa, con todo el contexto, está en www.elmundo.es — el contenido pertenece a El Mundo.

Más de El Mundo

Ver todo ›

Más en Últimas

Ver todo ›