China repondrá crudo pese al techo de demanda en plena guerra contra Irán, dice consultora
Pekín, 15 oct (EFE).- Las refinerías estatales chinas se preparan para reponer sus reservas de crudo, usadas para amortiguar el encarecimiento del petróleo por la guerra de EE.UU. contra Irán, pese a que la demanda petrolera del país ya habría tocado techo por la electrificación del transporte y la política energética china, según la consultora Eurasia Group.
En un informe distribuido esta semana, Eurasia Group señala que fuentes del sector prevén que las petroleras estatales añadan unos 400.000 barriles diarios a sus inventarios entre noviembre y abril, tras recurrir a sus existencias para evitar compras a precios elevados.
Al comienzo de la guerra, las compañías tenían reservas suficientes para reducir compras, y las importaciones chinas cayeron en junio a mínimos de una década sin "directrices gubernamentales explícitas".
El conflicto ha afectado especialmente a China por las restricciones a la navegación en el estrecho de Ormuz, por donde transita alrededor del 45 % del petróleo que importa el país asiático, lo que ha aumentado la presión sobre su abastecimiento energético.
Eurasia Group señala que Pekín centralizó en abril la gestión de inventarios y amplió de uno o dos meses a entre tres y cinco el plazo de reposición exigido a las refinerías, para garantizar el abastecimiento sin verse obligado a comprar crudo en los momentos de mayores precios.
La consultora distingue esas existencias empresariales de la reserva estratégica estatal, equivalente a 120 días de importaciones, que asegura que permanece "intacta".
En paralelo, el informe afirma que la demanda de petróleo de China "ha tocado techo" y que ni siquiera un eventual final de la guerra de Irán permitiría recuperar la trayectoria de consumo anterior al conflicto.
La debilidad económica y la rápida electrificación del transporte limitan esa recuperación: según sus cálculos, los vehículos eléctricos desplazaron en el primer semestre un consumo equivalente al 6 % de las importaciones chinas de crudo.
El análisis señala además el retroceso de la inversión en infraestructuras y la posibilidad de sustituir parte de las materias primas petroleras por productos químicos obtenidos del carbón.
Ante ese escenario, Pekín "priorizará la seguridad energética frente a la eficiencia del mercado", mediante una gestión centralizada de reservas y la diversificación de proveedores, sostiene Eurasia Group.
La guerra ya ha modificado el origen del petróleo importado: el crudo ruso representó en agosto un récord del 30 % de las compras chinas, mientras los envíos iraníes se redujeron aproximadamente a la mitad tras las sanciones estadounidenses de julio.
5News agregó este resumen a partir del feed público del medio. La nota completa, con todo el contexto, está en www.infobae.com — el contenido pertenece a Infobae.