sábado, 17 de octubre de 2026 MediosSobre🌓
🇻🇪 VE ▾
ÚLTIMA HORA
› Pescaba en un parque de Florida cuando fue sorprendido por un caimán que lo arrastró al fondo del lago› Venezuela y Panamá fortalecen cooperación bilateral› El Teletón Venevisión logra recaudar más de 1.500.000 dólares› VIDEO SENSIBLE: Manifestante recogió una granada que lanzó un policía en Francia y le explotó en la mano› Zulia eleva su producción petrolera a 370 mil barriles diarios› VIDEO: Denunciaron crueldad cometida contra un perrito ciego que dieron en adopción y luego sacrificaron› El Inter se sube a la cima de la Serie A› Vehículo irrumpió en una cancha de fútbol en Kansas y dejó dos muertos› Teletón Unidos por Venezuela reunió a figuras nacionales e internacionales para apoyar a los afectados por el terremoto› LVBP: Balbino Fuenmayor igualó a un histórico con su primer cuadrangular› Pescaba en un parque de Florida cuando fue sorprendido por un caimán que lo arrastró al fondo del lago› Venezuela y Panamá fortalecen cooperación bilateral› El Teletón Venevisión logra recaudar más de 1.500.000 dólares› VIDEO SENSIBLE: Manifestante recogió una granada que lanzó un policía en Francia y le explotó en la mano› Zulia eleva su producción petrolera a 370 mil barriles diarios› VIDEO: Denunciaron crueldad cometida contra un perrito ciego que dieron en adopción y luego sacrificaron› El Inter se sube a la cima de la Serie A› Vehículo irrumpió en una cancha de fútbol en Kansas y dejó dos muertos› Teletón Unidos por Venezuela reunió a figuras nacionales e internacionales para apoyar a los afectados por el terremoto› LVBP: Balbino Fuenmayor igualó a un histórico con su primer cuadrangular
Últimas

José Gerbasi: El vértigo del colapso

La Patilla ·
José Gerbasi: El vértigo del colapso

Hay momentos en la historia en los que la realidad parece imitar a la física más sutil, esa que no se mide en gritos ni en despliegues de fuerza bruta, sino en leyes invisibles que operan con la inexactitud de un péndulo o la precisión implacable de un trompo metálico.

Es ahí donde entra en juego el disco de Euler.

Para quienes no lo han contemplado, un disco de Euler es un objeto simple —un cilindro metálico grueso— que, al ser puesto a girar sobre una superficie cóncava o lisa, experimenta un fenómeno fascinante y desconcertante.

Al principio, su movimiento es amplio, pausado, casi silencioso y solemne.

Pero a medida que el tiempo transcurre, ocurre algo paradójico: el giro se acelera de manera vertiginosa, el sonido metálico se intensifica hasta convertirse en un zumbido agudo, y la vibración se hace tan densa que parece que el disco estuviera cobrando una velocidad inusitada, a punto de alcanzar una nueva dimensión de energía.

Sin embargo, la física desvela la verdad oculta tras el vértigo: el disco no está ganando impulso; está agonizando.

Está perdiendo energía cinética por fricción, y esa aceleración frenética es, en realidad, el preludio exacto de su colapso total contra la superficie.

Es el sonido de la inercia llegando a su límite absoluto.

Trasladar esta imagen a la Venezuela de los últimos veintisiete años es un ejercicio de lúcida revelación neuropsicológica y política.

Durante más de dos décadas, hemos visto girar sobre el tablero nacional a un régimen que ha destrozado las estructuras materiales y espirituales del país.

Hoy, ese sistema de poder —y las diplomacias pragmáticas o desacertadas que a menudo intentan calcular mal los tiempos, como esos acuerdos petroleros recientes impulsados desde despachos lejanos que parecen premiar o tolerar a actores requeridos por la justicia internacional— experimenta el síndrome del disco de Euler.

Parece que corren más, que pactan de prisa, que suben el volumen de su propaganda, que intentan blindarse con urgencia y estridencia.

Hacen ruido.

Mucho ruido.

Leer la noticia completa en La Patilla ›

5News agregó este resumen a partir del feed público del medio. La nota completa, con todo el contexto, está en www.lapatilla.com — el contenido pertenece a La Patilla.

Más de La Patilla

Ver todo ›

Más en Últimas

Ver todo ›