Meteorólogo aclara que calima que cubre el centro del país obedece al polvo del Sahara y no a los sismos
Caracas. A la sofocante sensación térmica que se vive en las calles se le suma un horizonte blanquecino que genera dudas: ¿afectan los restos del reciente sismo la calidad del aire que se respira en la ciudad? La respuesta científica es un rotundo no.
El polvo del Sahara atraviesa el Caribe, que está en su temporada lluviosa habitual. Allí genera la calima típica de estas fechas, sin que los recientes derrumbes afecten su densidad.
El meteorólogo e investigador de la Estación Hidrometeorológica de la Universidad Central de Venezuela (UCV), Valdemar Andrade, explicó a Crónica Uno que el comportamiento de este evento sahariano y aclaró que, aunque ambos fenómenos liberan material en suspensión, o pequeñas partículas sólidas que flotan en la atmósfera, el impacto de cada uno es completamente distinto.
Cada año, este fenómeno, una masa de aire seco cargada de partículas minerales que se levanta en el desierto africano, cruza el océano Atlántico y alcanza a Venezuela. El Instituto Nacional de Meteorología e Hidrología (Inameh) reportó el pasado lunes, 10 de agosto, que esta nube de aire seco se extenderá hasta el 17 de agosto próximo sobre la franja del Caribe.
Este evento, que ocurre al menos una vez al mes durante la época de lluvias, es también el causante de la calima, una bruma densa formada por partículas en suspensión que disminuye la claridad del aire. Esta concentración de polvo da al cielo un tono opaco o blanquecino, reduce la visibilidad y altera de forma temporal la calidad del aire.
Sin embargo, en el contexto a casi 50 días del doblete sísmico de magnitudes 7.2 y 7.5 registrado el 24 de junio pasado en el norte de Venezuela, con epicentro cercano a La Guaira y graves afectaciones en la Región Capital y el centro del país, la llegada de la masa sahariana coincide con la preocupación ciudadana por el polvo que generan los destrozos y escombros. Esto encendió las alarmas por posibles afectaciones respiratorias y oculares.
Al respecto, Andrade aclaró que la cantidad de polvo que producen los escombros tras un sismo representa un hecho puntual de corta duración. En comparación con la masa gigante de aire que viaja desde África, el volumen de polvo de los derrumbes resulta insignificante. Es decir, no altera los niveles ni la concentración del fenómeno sahariano.
El experto señaló que la nube del Sahara visita el territorio nacional por períodos que van de cinco a siete días. Su impacto se concentra en la región norte costera con niveles de densidad bajos, por lo que no exige una alerta sanitaria extraordinaria.
A este panorama se suma el impacto de la quema de vegetación en el país. En febrero se detectaron 9052 focos de calor, puntos del terreno que registran temperaturas anormalmente altas asociadas a incendios o quemas de vegetación, a escala nacional.
En cuanto al comportamiento del clima, este material actúa de dos formas en la atmósfera.
5News agregó este resumen a partir del feed público del medio. La nota completa, con todo el contexto, está en cronica.uno — el contenido pertenece a Crónica Uno.