Llegamos tarde, y sin dientes
México decidió regular las redes sociales para proteger a niñas, niños y adolescentes después de un ataque mortal en una secundaria.
Ese orden importa.
Australia estableció restricciones para impedir que menores de 16 años tengan cuentas en determinadas redes sociales, una medida que entró en vigor el 10 de diciembre de 2025.
Otros países también han avanzado en restricciones de edad y mecanismos de verificación.
En México, el debate nacional arrancó el 20 de julio y la propuesta de decreto se presentó el 9 de octubre, ocho días después del ataque de Torreón.
Regulamos por reacción, no por previsión.
La propuesta parte de una apuesta frágil: que las plataformas cumplan por voluntad propia.
Aunque establece obligaciones para proteger a niñas, niños y adolescentes, no contempla sanciones por incumplimiento.
La propia presidenta lo reconoció al presentar la medida: si las plataformas no cumplen, habrá que elaborar una regulación posterior que sí las contemple. ¿Han mostrado las empresas suficiente voluntad para proteger a sus usuarios más jóvenes? La evidencia invita a dudarlo.
Investigaciones internas de Meta han documentado que Instagram puede agravar los problemas de imagen corporal y las comparaciones negativas entre adolescentes.
La empresa conocía estos riesgos, pero no modificó el diseño de sus productos.
Su edad mínima de 13 años tampoco garantiza una protección efectiva: una fecha de nacimiento falsa puede bastar para eludirla.
Y cuando Australia aprobó sus restricciones, Meta cuestionó la premisa de la ley.
No es un descuido.
5News agregó este resumen a partir del feed público del medio. La nota completa, con todo el contexto, está en www.elfinanciero.com.mx — el contenido pertenece a El Financiero.