Cultura, mucho más que una agenda de eventos
La Secretaría de Cultura existe en Coahuila desde 2011; su antecedente fue el Instituto Coahuilense de Cultura.
Un instituto cumple una función especializada, mientras que una secretaría tiene la responsabilidad de dirigir una política pública.
Esta se entiende como el ejercicio organizado y deliberado del gobierno para transformar una situación considerada socialmente relevante.
No es lo mismo que un programa: este se concreta en acciones específicas para alcanzar determinados objetivos.
Lo anterior viene a cuento porque el pasado 24 de agosto se dio el cambio de mando en la Secretaría de Cultura de Coahuila y, en lo personal, me lleva a reflexionar sobre la importancia de gestionarla y promoverla.
No abordaré aquí lo realizado por la maestra Esther Quintana durante su gestión, ni si Leticia Rodarte –la recién nombrada secretaria– posee o no el perfil académico, la capacidad o los conocimientos necesarios para comprender la importancia de la cultura en una sociedad.
Sabemos que el componente político en este tipo de nombramientos suele encontrarse entre las prioridades de los gobiernos.
Hablaré de algo distinto: de la importancia de la cultura en una sociedad y de la responsabilidad de quienes tienen la tarea de promoverla.
5News agregó este resumen a partir del feed público del medio. La nota completa, con todo el contexto, está en vanguardia.com.mx — el contenido pertenece a Vanguardia (Coahuila).