Editorial: Crudo venezolano: robo consumado
Los anuncios del acuerdo petrolero entre Estados Unidos y Venezuela, dados a conocer tanto por la gobernante encargada Delcy Rodríguez como por el presidente Donald Trump, permiten apreciar la falsedad de los argumentos ideados por Washington para agredir militarmente a la nación sudamericana y secuestrar a su mandatario, Nicolás Maduro, y a su esposa, Cilia Flores, quienes aún permanecen como rehenes en Nueva York: el ataque del 3 de febrero –que fue precedido por asesinatos de decenas de personas presuntamente inocentes y que, el día de los hechos, causó la muerte de una treintena de efectivos cubanos que custodiaban al jefe de Estado– nunca tuvo el propósito de “democratizar” Venezuela ni combatir el narcotráfico; se trataba, en cambio, de apoderarse de los recursos petroleros del país embestido.
5News agregó este resumen a partir del feed público del medio. La nota completa, con todo el contexto, está en www.jornada.com.mx — el contenido pertenece a La Jornada.