Pitti Uomo: crestas, flores y alfileres visten la actitud de un nuevo hombre
No es fácil argumentar la belleza.
Existen vínculos intangibles que determinan la atracción, vínculos que se rinden a la fragilidad con la que nos movemos.
Buscamos algo sagrado.
Florencia es una de las ciudades en las que mejor se puede rastrear esa búsqueda.
Sus iglesias: el ejercicio humano por alcanzarla.
Su pavimento, la belleza que nos precedió.
En sus callejones y adoquines se organizan voces de altas y bajas disciplinas.
Invocan lo perdido.
Dura 15 minutos, ni más, ni menos.
Un silencio.
Un estruendo y movimiento.
Lo llaman desfile, alta moda.
Seguir leyendo...
5News agregó este resumen a partir del feed público del medio. La nota completa, con todo el contexto, está en www.lavanguardia.com — el contenido pertenece a La Vanguardia.