Facilidades para abortar y trabas para ser madre en la sanidad pública: «No todas las mujeres pueden pagar 25.000 euros por un embarazo»
María —nombre ficticio— tenía 37 años cuando llamó a la puerta de la sanidad pública madrileña para intentar cumplir su proyecto de ser madre en solitario.
Había esperado, como tantas mujeres de su generación, hasta encontrar el momento adecuado.
Se sentía preparada, pero pronto descubrió que en reproducción asistida el reloj biológico corre más deprisa que los tiempos de la Administración.Su historia comenzó en 2022 con una inseminación artificial .
Le ofrecieron seis ciclos y se sometió a cuatro.
Ninguno funcionó.
El siguiente paso fue la Fecundación in Vitro (FIV).
La primera la afrontó con 37 años. «Me hice una por año hasta los 39 por la demora que hay», explica María.
Rozaba los 40 años, una edad que constituye una de las principales barreras de acceso a la reproducción asistida pública en España.Tras varios intentos fallidos logró dos embarazos mediante el tratamiento público, pero ambos acabaron en aborto.
El tercero tampoco llegó a buen puerto: en la primera ecografía descubrieron que el saco gestacional estaba vacío. «Fue terrible.
Recuerdo la frase: 'Está vacío, baja a urgencias'», relata a ABC.
El episodio fue especialmente duro, según dice, porque la unidad de reproducción humana está dentro de la Unidad de Maternidad del hospital, donde están las mujeres embarazadas que van a dar a luz. «Acababa de perder un embarazo y veía pasar constantemente a gestantes y niños.
Estaba en shock.
Solo a una enfermera se le ocurrió moverme de sala.
Esto deberían cuidarlo», recuerda la mujer en declaraciones a este medio.A pesar del golpe emocional, María decidió continuar.
5News agregó este resumen a partir del feed público del medio. La nota completa, con todo el contexto, está en www.abc.es — el contenido pertenece a ABC.