Una clase media muy alta
Allá por el mes de marzo, sonaron las alarmas en el tenis español.
En el Top-100 de la ATP sólo figuraban cuatro jugadores: Carlos Alcaraz (1º), Alejandro Davidovich (17º), Jaume Munar (35º) y Roberto Bautista (88º) .
Una circunstancia anormal, porque había que retrotraerse hasta octubre de 1988, nada más y nada menos que 38 años atrás, para encontrar un panorama similar , con Emilio Sánchez Vicario (22º), Jordi Arrese (36º), Sergio Casal (58º) y Fernando Luna (64º) .
El relevo en la cumbre estaba conseguido, con el geniecillo de El Palmar maravillando en los Grand Slams.
Pero parecía que la clase media-alta, que tan bien nutrida estaba en la época del balear, se esfumaba .
Ya se habían retirado David Ferrer, Feliciano López, Fernando Verdasco, Tommy Robredo o Nicolás Almagro .
Pablo Carreño, por una lesión, se había hundido y Bautista meditaba un adiós que ha terminado por confirmarse.
Pintaba mal.
Seguir leyendo
5News agregó este resumen a partir del feed público del medio. La nota completa, con todo el contexto, está en as.com — el contenido pertenece a Diario AS.