Daniel Pullvet, la increíble historia del jugador ciego que acabó cuarto en el Campeonato de España
El español de origen venezolano memoriza todas las jugadas y utiliza un tablero auxiliar donde se clavan las piezas. Es capaz de disputar ocho partidas simultáneas sin ver los tableros
Daniel Pulvett, con 34 años y apenas un 10 % de visión, acaba de terminar cuarto en el Campeonato de España celebrado en Linares, donde solo perdió una partida. El año pasado ganó el Mundial de ajedrecistas ciegos. La suya no es una historia de superación cualquiera, es una lección constante de cómo sortear adversidades de todos los colores : perdió la vista de adolescente, su novia murió por culpa del sistema sanitario venezolano, le hicieron la vida imposible en su federación y cayó en una depresión profunda: «Pasé dos años muertos», confiesa, «anestesiado con el alcohol y las fiestas».
En España tampoco lo tuvo fácil. Superó los problemas económicos del comienzo, pero no los burocráticos. Ni siquiera después de ganar el Mundial le dieron la ciudadanía. Como si Lamine Yamal hubiera tenido que pelear por los papeles. Pulvett no supo hasta el lunes, un día antes de terminar el Campeonato de España, que en noviembre podrá por fin jurar bandera.
Él nunca se desanima, sin embargo. Cada obstáculo lo empuja a ser mejor. Ni siquiera su situación legal le quitaba el sueño: "Si no pudiera seguir en España, ahora tengo la experiencia de usar los programas que aprendí. Puedo dar clases de ajedrez y vivir de eso gracias a que me vine. En Venezuela no habría aprendido nada. Yo ya gané, por decirlo así", comentaba hace unos días. Pulvett se siente muy agradecido a la ONCE y a las herramientas que le enseñaron, aunque cree que queda mucho por hacer. No se desarrollan más porque no es rentable, pero faltan programas más adaptados para ayudar a los jugadores ciegos.
En Linares, Pulvett se quedó a medio punto de conseguir la tercera y definitiva norma de Gran Maestro, un título que ya debía ser suyo, pero que la burocracia le ha escamoteado hasta ahora. Solo hay un gran maestro ciego en el mundo y él será el segundo . "Intenté ganar la última partida, pero Eduardo Iturrizaga [triple campeón de España, también nacido en Venezuela] es un jugador muy fuerte. Tampoco me arrepiento de mis tablas contra David Antón [doble campeón de España y subcampeón de Europa en 2014]. Tenía ventaja, pero no era nada fácil. Quizá debí apretar más en la octava ronda. Estaba mejor y a mi rival le quedaba muy poco tiempo. No pensé lo suficiente para ver una jugada que daba la máquina".
"De todos modos, quedé muy contento", asegura Pulvett. "Yo quiero ser GM, pero no pienso tanto en eso. Lo importante es jugar lo mejor posible. Ya llegará". Los campeones fueron Alan Pichot y Marta García, en un torneo que, como cada año, es mixto, aunque luego hay una clasificación absoluta y otra femenina. En la primera, David Antón, quinto, fue el primer ajedrecista nacido en España. Alex Villa, de 16 años, terminó con los mismos puntos, en séptima posición.
A finales de año, Pulvett tendrá que jurar bandera como español , otra meta que parecía escapársele. Él fue uno de los ajedrecistas que se enfrentó a Pedro Sánchez en el Gambit Café de Madrid el pasado mes de marzo.
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