La izquierda alternativa lleva al límite el pulso para las listas del 29-N con el escollo principal de Madrid
Ocurrió ya en las generales de 2023, cuando Podemos hizo una consulta a sus simpatizantes a 24 horas de que venciera el plazo para el registro de coaliciones, y ha vuelto a pasar ahora. La izquierda alternativa, con siglas que varían en cada territorio, lleva una vez más al límite las negociaciones para alcanzar un acuerdo y presentarse en una lista única el 29-N. El principal escollo está en Madrid con el encaje en el Frente Amplio (la alianza que aúna a Comuns, IU, Más Madrid y Movimiento Sumar) de Irene Montero, que es la candidata con la que Podemos irrumpió antes que el resto de las fuerzas políticas en la arena preelectoral. El pulso se da también con otras organizaciones de carácter autonómico en cada comunidad, pero los pactos sí han avanzado este jueves en Aragón y Baleares (con acuerdo sin Podemos de momento con CHA y Més), Comunidad Valenciana o Canarias (este último cerrado ya con el partido de Ione Belarra, Nueva Canaria e IU bajo la marca “Unidad del pueblo canario”).
El espacio, mucho más debilitado que hace tres años, ha vacilado estos días en sus negociaciones, llegando incluso a poner en duda la continuidad de Ada Colau , propuesta como líder del Frente Amplio y más que probable cabeza de lista por Barcelona; aunque el miércoles amagó con retirarse si no tenía el consenso de todos. Ya nadie cree que pueda dar un paso atrás y todo se resolverá en las próximas horas, pero los partidos no han sido capaces de evitar la desazón que han transmitido unas negociaciones que vuelven a evidenciar las tensiones internas en la batalla por controlar las listas.
Mientras organizaciones como Compromís, Més y Chunta Aragonesista llevaban tiempo trabajando en acuerdos amplios en cada territorio, Podemos tendió el guante a IU el miércoles por la noche a través de redes sociales para llegar a pactos en comunidades donde el resto de fuerzas del Frente Amplio (Comuns, Más Madrid y Movimiento Sumar) no están o tienen una implantación muy escasa. “Fuera de Madrid y fuera de Barcelona hay muchísima España y ahí Podemos ha estado trabajando desde hace tiempo en acuerdos de unidad para que no se pierda ni un solo voto de izquierdas, que yo creo que es lo que nos está pidiendo la gente en Canarias, en el País Valencià, en les Illes Balears”, dijo a primera hora la secretaria general de Podemos, Ione Belarra, en RNE, orillando un acuerdo en Cataluña y la Comunidad de Madrid, donde la división penaliza menos, una tesis que ha defendido también esta semana el antiguo líder y cofundador de la formación, Pablo Iglesias. Las palabras de Belarra y el que justo después el partido filtrara que ha ofrecido a Izquierda Unida pactos en 10 comunidades (Galicia, Asturias, Cantabria, Euskadi, Navarra, Castilla y León, Castilla-La Mancha, Murcia, Extremadura y Andalucía) han enfadado al resto del espacio político, especialmente a IU.
Su coordinador federal, Antonio Maíllo, se mostró muy crítico de nuevo a través de los medios. “Frente Amplio es un proyecto de país (…) Nosotros somos una organización muy seria (...) No estamos dando bandazos de un sitio para otro. Hoy con Frente Amplio, mañana vamos por provincias”, expresó molesto en TVE.
5News agregó este resumen a partir del feed público del medio. La nota completa, con todo el contexto, está en elpais.com — el contenido pertenece a El País.