La Policía descubre un cambio de patrón en Ceuta: el 70% de los marroquíes dice ser gay y pide asilo
La Policía Nacional ha detectado un cambio de tendencia en las solicitudes de asilo de los inmigrantes que entraron en Ceuta durante la invasión de finales de julio.
Fuentes policiales desvelan a ABC que un 70% de las peticiones argumentan que están sufriendo persecución en sus países de origen por su orientación sexual.
Los agentes sospechan que este giro se debe a que estas personas están recibiendo asesoramiento sobre los pasos a seguir para conseguir su objetivo de quedarse en España.
Tan solo cinco de los expedientes han sido aceptados.Se estima que en Ceuta aún quedan cerca de 10.000 inmigrantes que entraron en la invasión del 30 y 31 de julio.
El desalojo de los campamentos ilegales supuso una criba y ya son cada vez menos los que se ocultan de las autoridades en 'pisos-patera' o en zonas rocosas para evitar ser filiados.
Los policías sospechan que han perpetrado estas acciones porque tienen cuentas pendientes con la Justicia y no quieren ser identificados para no ser directamente expulsados de la ciudad autónoma.Uno de los cambios más significativos que se han producido en las últimas semanas es que los agentes de Extranjería y de Científica, que recopilan los datos de los inmigrantes, han detectado un aumento de las peticiones presentadas que alegan una persecución por orientación sexual.
Cabe reseñar que en Marruecos relaciones sexuales entre personas del mismo sexo están castigadas por el artículo 489 del Código Penal, con penas de entre seis meses y tres años de prisión.
Por tanto, una persona homosexual puede tener motivos legítimos para solicitar protección internacional en España.Sin embargo, no basta con decir que eres homosexual para que se conceda este asilo ya que las autoridades españolas tienen que valorar si existe un temor fundado de persecución por esa orientación sexual en caso de regresar a Marruecos.
No es imprescindible haber sufrido ya una agresión o una detención pero sí debe existir un riesgo suficientemente acreditado.¿Cómo se comprueba? Es un proceso complicado, pero básicamente cuando una persona solicita asilo, se formaliza un expediente y se recoge su declaración.
Los policías realizan cuestionarios y entrevistas bastante extensas, con documentación y parámetros de cuestionarios que en algunos casos alcanzan las quince páginas.La Oficina de Asilo y Refugio estudia cada caso.
Los especialistas valoran la coherencia del relato, las circunstancias personales, posibles amenazas o agresiones, la documentación que pueda aportarse y la información sobre la situación del país de origen.
También pueden pedir aclaraciones cuando existen contradicciones relevantes.Es una valoración especialmente complicada porque no existe una prueba física o única que permita acreditar la orientación sexual.
5News agregó este resumen a partir del feed público del medio. La nota completa, con todo el contexto, está en www.abc.es — el contenido pertenece a ABC.