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La mentira de la normalidad en Ceuta

ABC ·
La mentira de la normalidad en Ceuta

La propuesta de traer a la Península a quinientas chicas menores de edad , de las que entraron desde Marruecos hace veinte días en el asalto a la frontera del Tarajal, supone al mismo tiempo una trampa del Gobierno y la piedra de toque de la hipocresía con la que ha tratado la invasión de inmigrantes a la ciudad autónoma.

En primer lugar, la medida trata, con el habitual cariz infantil e ideológico de las decisiones de Moncloa, de colocar a la derecha española en el papel de crueles xenófobos que se oponen a la protección de cientos de niños.

Pero resulta difícil conciliar la urgencia de esa medida con el empeño del Ejecutivo en rebajar la gravedad de una crisis que ha afectado a la seguridad, a la convivencia y al control efectivo de una frontera española y europea.No existe la normalidad cuando hay que evacuar a medio millar de menores de Ceuta.

La ciudad no puede ser escenario de una política migratoria marcada por la improvisación o por la conveniencia del relato político.

La entrada masiva procedente de Marruecos produjo una situación excepcional cuya dimensión no desaparece porque el Gobierno decida declararla superada.

La presión sobre los servicios públicos, la presencia de miles de personas en situación irregular y, de manera especialmente grave, la vulnerabilidad de numerosos menores exigen respuestas concretas y coordinación entre las administraciones.

Trasladar parte del problema a la Península puede ser necesario por razones de protección, pero no equivale a resolver las causas que lo han provocado.

Los datos conocidos sobre las agresiones sexuales obligan además a descartar cualquier tentación de minimizar lo sucedido.

La Fiscalía de Ceuta había contabilizado hasta el 17 de agosto trece denuncias formalizadas judicialmente por agresiones sexuales desde la entrada masiva, con tres menores entre las víctimas.

El Sindicato Unificado de Policía ha manejado una cifra de quince casos, aunque con una calificación distinta.

Y el Tribunal Superior de Justicia de Andalucía, Ceuta y Melilla informó de que, hasta el 12 de agosto, los juzgados ceutíes tramitaban tres casos de agresiones sexuales presuntamente cometidas por extranjeros llegados durante aquella entrada, dos de ellos con menores entre las víctimas.

Estos hechos exigen prudencia en las generalizaciones, pero también firmeza ante la realidad.

La santificación del inmigrante y la criminalización de todo el que llame la atención sobre la gravedad del asalto a las fronteras de Ceuta, especialmente de los ceutíes, que son tachados de insolidarios y xenófobos cada vez que se quejan de la insostenible situación que viven, colapsan cuando el propio Gobierno admite la necesidad de proteger a los más vulnerables de las agresiones que reciben diariamente.

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5News agregó este resumen a partir del feed público del medio. La nota completa, con todo el contexto, está en www.abc.es — el contenido pertenece a ABC.

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