«Puedo ver una temporada de una serie en una noche»: el consumo bulímico de series que nos hace devorar y olvidar
«Soy capaz de ver una temporada entera de una serie en una noche.
No he terminado una y ya estoy pensando en la siguiente».
Es una frase tan real como la vida misma, aunque muchos no se atreven a reconocerla.
Hacía alusión el columnista de ABC Juan Manuel de Prada en uno de sus artículos al «consumo bulímico de series televisivas» que marca hoy nuestra sociedad.
Y lo cierto es que asistimos a un momento particular en la industria: contamos con más series que nunca, más plataformas, más temporadas, más capítulos y, por tanto, más oferta donde elegir.
Sin embargo, basta con que aparezca la siguiente para que la anterior empiece a desdibujarse.
Es, sí, un consumo bulímico: consumir para volver a consumir, engullir una historia para dejar espacio inmediatamente a la siguiente, la ficción ha dejado de ser algo que se digiere para convertirse en algo que se acumula y, más tarde, se vomita.La llegada de las plataformas explica en parte lo ocurrido.
Antes del streaming había que esperar a las diez de la noche para ver nuestra serie favorita y, si no estabas delante del televisor, quien va a Sevilla pierde su silla : te quedabas sin capítulo.
A veces había que esperar a que lo repusieran otro día, un sábado por la mañana o después del episodio de la semana siguiente.
Y para los más fans quedaba todavía una espera mayor: terminar la temporada y comprar el DVD para volver a verla, esta vez cuando uno quisiera.
La televisión imponía pausas, espacios entre episodios y eso traía consigo tiempo para que una historia permaneciera en la cabeza antes de que llegara la siguiente.La llegada de las plataformas democratizó de alguna forma el acceso a muchas más series, a muchísimo más contenido y, con suerte, temporadas y temporadas de golpe.
Y eso, sumado a las redes sociales y al «no te puedes perder esta serie si te gustó…», ha dejado a espectadores aturdidos ante tanta posibilidad de ver, poco tiempo para consumir y una necesidad imperiosa (a veces impuesta) de tener que estar al día de lo que se lleva y de lo que todo el mundo comenta, porque, si no, parece que estás fuera de la conversación.
Los expertos han puesto nombre a esa sensación: 'choice overload', la sobrecarga de elección .
Un sonado estudio de Chiara Longo y Abayomi Baiyere, del departamento de digitalización de la Copenhagen Business School, analizó precisamente este fenómeno en los usuarios de servicios de vídeo bajo demanda.
5News agregó este resumen a partir del feed público del medio. La nota completa, con todo el contexto, está en www.abc.es — el contenido pertenece a ABC.