Los secretos de Annie Millet, la pionera argentina en el alquiler de autos que apuesta por La Patagonia
La empresaria argentina Annie Millet , máxima referente en el sector de alquiler de autos del país, no se duerme en los laureles. Con un método tan humano como efectivo, esta mujer pionera y de avanzada sigue formando parte del directorio de Destino Argentina, la organización encargada de promover el turismo de alta gama, y de Hertz, cuyo primer nombre en el país fue Hertz / Annie Millet Rent a Car.
“Si vos sos un franquiciado de Hertz no podés usar ninguna otra marca que no sea del Grupo Hertz como miembro del directorio. Y ellos nos permitieron poner Hertz / Annie Millet Rent a Car porque entendían que Annie Millet Rent a Car le otorgaba y le daba prestigio a Hertz ”, relata Mateo James, nieto de la empresaria y miembro relevante de la compañía que continúa con el legado de su abuela.
La anécdota nominal data de 1999, cuando Hertz abrió su primera franquicia en el país. Varios años antes, en 1986, Millet se había iniciado en el negocio de alquiler de autos con cinco vehículos. Sus propios competidores internacionales le enviaban clientes porque en su flota contaba con ejemplares de mayor tamaño. “Ese tipo venía, y en vez de entrar a una oficina, se sentaba en un sillón chesterfield cómodo. Tomaba el té , se hacía amigo, y se quedaba con nosotros ”.
El diálogo, la conversación afable y la generosidad son los nobles secretos del éxito profesional de esta mujer criada entre autos. En una reciente reunión con sus colegas de Destino Argentina, la cámara empresaria de la que es socia fundadora, recibió un elogio que la describe. “Alberto Vigliotta, que es un tipo muy serio, dijo: ‘ Annie es la persona más generosa del mundo del turismo porque no tiene secretos ; si vos le pedís a Annie ‘dame un contacto con fulano de tal de tal empresa’, yo te lo consigo’. Ese me pareció el piropo más lindo que me han dicho”.
A la vez, aclara: “Lo hago porque me sale. No es algo preparado. Es un don . Y los dones vienen, caen del cielo. Y me encanta, no me importa nada ”.
Sin embargo, hacerse un lugar en el mundo empresarial no fue fácil para ella. La vida de Annie Millet se encaminaba a cumplir los requisitos de una mujer promedio de mediados de siglo, pero el divorcio de su marido la obligó a tomar otro rol: pasó a ocuparse de la concesionaria familiar, lo que implicaba pararse de igual a igual frente a los colegas de su papá. “Yo iba a jugar a la concesionaria y me sentaban en la falda, ¿y ahora yo era su jefa? Era muy difícil ”, confiesa.
Millet recuerda el momento preciso en el que todo cambió. “Yo era prolijita, con tres hijos. Y me acuerdo que en una convención éramos 400 hombres y yo. Empecé a subir la escalera,y cuando estaba por la mitad dije: ‘¿por qué me voy a sentar yo en la última fila?’ Fueron cinco minutos en los que puedo decirte que cambió mi vida. Cuando el tipo de turno empezó a decir pavadas, levanté la mano y empecé a contestar. Los tipos me miraban azorados, porque siendo mujer en el mundo de turismo y de autos, imaginate…. Ese día dije: ‘yo no voy a dejar que me atropellen por ser mujer’ ”.
Hasta el día de hoy, en las reuniones de las cámaras empresariales, “ 10 tipos se dan vuelta para ver cómo va a atacar Annie .
5News agregó este resumen a partir del feed público del medio. La nota completa, con todo el contexto, está en www.rionegro.com.ar — el contenido pertenece a Diario Río Negro.