"Como si no existieran": Silencio de Rabat sobre las víctimas agrava dolor de las familias
Mohamed Siali y Mar Marín Dar Bouazza (Marruecos), 30 jul (EFE).- Marouane Flisat tenía 22 años cuando se ahogó en aguas de Ceuta a finales de julio.
Su padre, Said, no oculta su indignación por el desamparo que sufren las familias, el calvario para recuperar los cuerpos y el silencio oficial sobre las víctimas en Marruecos: "Como si no existieran".
Maraoune es una de las 141 personas que, según organizaciones civiles marroquíes, murieron entre el 29 y el 31 de julio, cuando más de 70.000 personas cruzaron desde Castillejos (Marruecos) a Ceuta, en su mayoría a nado.
España habla de 82 muertos y Marruecos reconoce 14 en su territorio.
Aunque el grueso de los migrantes regresó a Marruecos, miles todavía quedan en Ceuta un mes después y la tensión ha escalado a una crisis fronteriza, mientras Rabat reclama la "liberación" de lo que considera "ciudades ocupadas" en el norte de África, los enclaves españoles de Ceuta y Melilla.
"Dejen de lado las diferencias políticas entre nosotros y España y abórdelo desde lo humano.
Es una vergüenza que se deje a esta gente ardiendo de dolor.
No solo yo, sino todo un pueblo; mucha gente se ha ido y sus noticias no aparecen (en los informativos).
No hemos visto ni oído nada de ellos.
Como si no existieran", denuncia Said Flisat con lágrimas en los ojos mientras relata a EFE la tragedia que se ha cobrado la vida de su hijo.
La familia Flisat vive en una casa de una habitación en un asentamiento de las afueras de Dar Bouazza, al sur de la bulliciosa Casablanca.
Muy cerca se levantan nuevas urbanizaciones para clase media y, frente al mar, se suceden las villas de lujo.
Said cuenta que en algunos pueblos de la zona se han ido todos los jóvenes.
Tiene 47 años, es electricista y mantiene a su esposa y a sus dos hijos.
5News agregó este resumen a partir del feed público del medio. La nota completa, con todo el contexto, está en www.infobae.com — el contenido pertenece a Infobae.