La psicología explica que las personas que prefieren mandar mensajes antes que hablar por teléfono no lo hacen solo por ansiedad
“Mandame un mensaje”.
Para algunas personas, esa frase es casi una regla: pueden pasar horas chateando, pero cuando el celular empieza a sonar prefieren dejarlo pasar.
Y aunque muchas veces se interpreta como timidez, desinterés o ansiedad social , la explicación puede ser bastante más amplia.
Una investigación publicada en Communication Reports analizó justamente la relación entre la preferencia por los mensajes, la ansiedad ante las llamadas y la sensación de control que permite la comunicación escrita .
El estudio encontró que la posibilidad de preparar y editar lo que uno quiere decir tiene un papel importante en la elección de este medio.
Leé también: Los psicólogos coinciden en que guardar tickets viejos no es un gesto de acumulación sino que también se usa para liberar memoria El detalle que cambia todo: poder pensar antes de responder Una de las principales diferencias entre una llamada y un mensaje está en el tiempo.
Cuando alguien habla por teléfono, la conversación ocurre prácticamente en tiempo real: hay que escuchar, procesar lo que dijo la otra persona y responder.
Con un mensaje sucede algo diferente.
Se puede leer varias veces, pensar una respuesta, modificarla antes de enviarla e incluso esperar un rato antes de contestar.
Los estudios encontraron una relación entre la preferencia por escribir, la sensación de control y la ansiedad frente a las llamadas. (Foto: Imagen ilustrativa generada con IA) Un estudio publicado en CyberPsychology & Behavior ya había encontrado que las personas que preferían los mensajes valoraban este medio porque les permitía expresarse y comunicarse de una manera que sentían más controlada .
La investigación, realizada sobre 158 participantes, también detectó una relación entre la ansiedad social y una mayor preferencia por los mensajes.
La investigación más reciente profundizó justamente en ese aspecto y definió la “controlabilidad” de los mensajes como la posibilidad de estar preparado y poder editar la comunicación antes de enviarla .
Según sus resultados, esa percepción de control influye tanto en la preferencia por escribir como en la incomodidad frente a las llamadas.
No significa que odiar las llamadas sea tener ansiedad Acá aparece una diferencia importante.
5News agregó este resumen a partir del feed público del medio. La nota completa, con todo el contexto, está en tn.com.ar — el contenido pertenece a TN - Todo Noticias.