Cómo es Al-Ahsa, el oasis más grande del mundo
Al-Ahsa , en el este de Arabia Saudita , ostenta el título de ser el oasis más grande del mundo , con más de 85 kilómetros cuadrados y una concentración superior a 2,5 millones de palmeras.
Su magnitud y riqueza natural no solo han sido reconocidas por la UNESCO desde 2018, sino que también lo han convertido en un referente global de interacción entre el ser humano y el entorno desértico.
El sitio, declarado Patrimonio Mundial , constituye un caso ejemplar de adaptación y supervivencia gracias a un sistema hídrico ancestral que sostiene la vida agrícola y urbana en una de las regiones más áridas del planeta.
El motor agrícola y la economía local La agricultura en Al-Ahsa ha sido el eje de la vida económica y social durante siglos, con una tradición que se remonta al Neolítico.
Según datos oficiales y reportes de Newlines Magazine , la variedad de dátiles khalas predomina entre las palmeras del oasis, representando entre el 15% y el 20% del total.
Esta producción ha dado fama internacional a la región y sostiene la economía local, a pesar de la expansión de otros sectores en Arabia Saudita.
La infraestructura del oasis incluye una red de canales, pozos y manantiales artesianos que garantiza el riego de los cultivos y el abastecimiento de agua potable a las comunidades.
El UNESCO World Heritage Centre describe a Al-Ahsa como un “paisaje cultural en evolución”, donde la gestión del agua permitió el desarrollo de asentamientos permanentes en el desierto y la consolidación de un modelo agrícola adaptado a condiciones extremas.
Patrimonio histórico y cultural El reconocimiento internacional como Patrimonio Mundial se apoya en la riqueza histórica y arqueológica del oasis.
La zona alberga fortalezas, mezquitas, jardines y vestigios de antiguos sistemas de control del agua, elementos que documentan la presencia humana desde hace milenios.
De acuerdo con la UNESCO, Al-Ahsa se distingue como un “paisaje geocultural”, testimonio de la dinámica entre las comunidades y el entorno desértico.
El archivo otomano, citado por el historiador saudita Mohammed Musa al-Quraini , revela que antes de 1913, el oasis enfrentaba problemas de administración, disputas de tierras y presión fiscal, lo que influyó en su evolución social y jurídica.
Tras su incorporación al Estado saudita, Al-Ahsa mantuvo su relevancia agrícola, aunque la modernización trajo nuevos retos y oportunidades para la región.
Turismo, desarrollo y sostenibilidad En la actualidad, el auge del turismo en Arabia Saudita impulsa el interés por destinos patrimoniales y naturales como Al-Ahsa.
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