Algo va mal, gritan los jóvenes
Los jóvenes sienten que algo va mal.
Muchos padecen el actual estado de cosas de forma concreta: falta de trabajo, de vivienda, de educación y de oportunidades.
La novedad es que han empezado a manifestar ese malestar .
Incluso en forma violenta.
“Barricadas de cubos de basura frente a los colegios parisinos, tiendas de campaña en la Puerta del Sol, escaparates rotos en Lieja, escuelas ocupadas en Turín, mochilas en protesta contra el servicio militar en Berlín: este inicio de otoño, la juventud europea está en las calles.
Cada país tiene sus propios motivos, pero un mismo grito cruza las fronteras: ‘Juventud sacrificada, futuro condenado’”.
Así lo describe la crónica que Luisa Corradini , corresponsal en París, publicó el sábado pasado en este diario .
Es duro crecer cuando ceden los cimientos.
No hay punto de apoyo .
Ya no se trata del futuro, sino de ese puñado de certezas presentes, aunque sea parciales, que cualquier chico o joven necesita dar por sentadas para crecer en el camino hacia una vida autónoma.
Hablo de la red de contención que la misma cultura ofrece, el cúmulo de presupuestos y valores que heredamos de nuestros mayores.
Cuando mi generación crecía, en los años 70, un joven que se iba haciendo adulto tenía básicamente dos alternativas: podía asumirlos como propios o rebelarse contra ellos en la búsqueda de una escala de valores diferente.
Pero, de cualquier modo, había una referencia a partir de la cual actuar .
Se respondía a ella por identificación o rechazo; a veces, con una mezcla de ambos.
5News agregó este resumen a partir del feed público del medio. La nota completa, con todo el contexto, está en www.lanacion.com.ar — el contenido pertenece a La Nación.