El Niño no afloja y conducir con lluvia será parte de la nueva normalidad: las claves para manejar con seguridad en pisos mojados
Con pronósticos que anticipan que el Súper Niño se quedará estacionado sobre gran parte del territorio argentino los próximos meses, es imperioso cambiar el “chip” y pensar que, tanto para los traslados diarios como para viajes, manejar con lluvia será parte de una nueva normalidad para los conductores argentinos.
Por ese motivo, hay que estar bien preparados para hacerlo dentro de un marco de seguridad vial adecuado, tanto a nivel mecánico en los autos y motos, como a nivel conductivo , con un estilo mucho más cuidadoso y conservador para transitar por calles y rutas.
Circular sobre piso mojado tiene dos variables que atender: la adherencia y la visibilidad.
Para ambos casos, los vehículos tienen que estar equipados con neumáticos en condiciones, pero también con frenos y sistemas de limpiaparabrisas que funcionen sin fallas.
Los neumáticos tienen un modo de comprobar si están en condiciones midiendo la profundidad de los canales o ranuras.
Para eso, existe algo que se llama “testigo de desgaste” , que se debe verificar que se encuentren dentro del rango mínimo indispensable.
Los testigos son pequeños segmentos de caucho que están distribuidos dentro de las ranuras, hundidos por debajo de la superficie.
Cuando el desgaste del neumático es excesivo , esos testigos quedan al ras de la banda de rodamiento, es decir que quedan en contacto con el piso al girar la rueda.
Esto que representa que la profundidad de esos canales que deben evacuar el agua no es suficiente para que la adherencia del automóvil sea la adecuada para circular en una superficie mojada.
La visibilidad se soluciona con escobillas en buen estado.
En este sentido, no solo es necesario que tengan el barredor de agua (la pestaña que apoya en el cristal) con suficiente superficie sino que la goma no esté reseca por una larga exposición al sol.
Si ese es el caso, la escobilla resbalará sobre el agua y no la retirará.
El otro punto a considerar es el sistema de climatización interior, porque cuando llueve, naturalmente, hay mucha humedad relativa en el ambiente, y por lo tanto es muy frecuente el empañamiento de los vidrios si no circula aire que ingrese desde el exterior por la ventilación.
El mejor modo de evitar el empañamiento es encender el aire acondicionado y regular la temperatura para que no “haga frío” adentro del auto.
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