El “rey de las tintas” argento mira de igual a igual a los franceses, pero cada vez es más escaso
Calidad versus cantidad.
Esa ecuación describe la situación del Cabernet Sauvignon en la Argentina, país en el que el retroceso de su superficie plantada y de su consumo es sostenido a través de los años, al mismo tiempo que se incrementa notoriamente la calidad y precisión de sus exponentes del segmento de la alta gama.
El jueves se celebró su Día Internacional, una buena excusa para revisar su contradictoria historia reciente.
Los números son elocuentes.
En tan solo una década (2016-2025), la superficie de viña de Cabernet Sauvignon se redujo un 19,1% y las ventas en el mercado interno de vinos elaboradas con esta variedad cayeron un 41,5%, según las más recientes estadísticas del Instituto Nacional de Vitivinicultura (INV).
Paradójicamente, durante ese periodo salieron al mercado un puñado de etiquetas en las que “el rey de las tintas” se luce en todo su esplendor y que reflejan su salto en calidad.
Hobbs Estate Cabernet Sauvignon (Viña Cobos), León (Luigi Bosca), La Linterna Cabernet Sauvignon (Bemberg Estate Wines), Rutini Single Vineyard Gualtallary Cabernet Sauvignon (Rutini Wines), Gran Cabernet Sauvignon (Pulenta Estate), Primus Cabernet Sauvignon (Bodegas Salentein): la crème de la crème del Cabernet Sauvignon.
Todos vinos que vieron la luz en los últimos años y con los que las bodegas argentinas apuntan a mirar de igual a igual a los grandes tintos del mundo que se nutren de esta variedad. ¿Cuáles son los aristócratas del Cabernet? Los Premier Grand Cru Classé de Burdeos (Francia), los “supertoscanos” de La Toscana (Italia) o sus pares de California (Estados Unidos).
“Creo que el salto de calidad del Cabernet argentino es, fundamentalmente, consecuencia de haber aprendido a comprender mucho mejor nuestros viñedos –sostiene Diana Fornasero, gerente de Enología y Viñedos en Vina Cobos–.
El trabajo en el viñedo se volvió mucho más preciso.
Entender cada parcela nos permite buscar niveles de madurez más equilibrados y, sobre todo, preservar aquello que considero esencial en un gran Cabernet: la frescura, la energía y la elegancia”.
Premier League “Si las variedades de uva fueran equipos de fútbol, el Cabernet Sauvignon ganaría la Premier League con una regularidad exasperante”, escribió al respecto el crítico de vinos inglés Tim Atkin.
“Si te gustan los vinos firmes, robustos y con cuerpo –agregó–, el Cabernet Sauvignon es la uva ideal; si prefieres algo suave y delicado al paladar, sin duda no lo es.
Pero si estás dispuesto a esperar, esta uva puede obrar maravillas con el tiempo en botella”.
5News agregó este resumen a partir del feed público del medio. La nota completa, con todo el contexto, está en www.lanacion.com.ar — el contenido pertenece a La Nación.