Un hongo invasor amenaza a los quendas, los mamíferos excavadores que mantienen vivo el ecosistema australiano
La enfermedad vegetal Phytophthora dieback reduce la calidad del hábitat de las quendas y disminuye su actividad de excavación en los bosques de jarrah del oeste de Australia .
El trabajo, elaborado por investigadores de Murdoch University , vinculó la expansión de ese patógeno introducido con cambios en la cobertura vegetal que afectan a este mamífero nativo.
El estudio fue publicado en la revista Austral Ecology , en donde el equipo de investigación analizó durante un año 5 reservas de matorral muy afectadas por la enfermedad en el condado de Mundaring , al este de Perth , y comparó sectores sanos con áreas infestadas.
“Los quendas y otras especies de bandicuts emparentadas prefieren hábitats con vegetación densa y arbustiva, como los árboles de hierba, que les proporcionan refugio de los depredadores y hábitat para anidar”, explicó el autor principal, Tom Mansfield.
El deterioro del bosque se refleja en la conducta de los animales El estudio registró que las zonas infectadas presentaron un 46% menos de cobertura de arbustos bajos, un 45% menos de grasstrees habitables y un 40% más de suelo desnudo en relación con los bosques sanos.
Esa transformación del entorno coincidió con una caída en el comportamiento de forrajeo.
La dinámica de excavación de las quendas fue un 33% menor en las áreas afectadas por dieback .
“Los resultados respaldaron nuestra teoría de que la muerte regresiva de las plantas crea un hábitat menos favorable para las quendas, lo que conlleva una reducción de su actividad de búsqueda de alimento”, indicó Mansfield.
Uno de los vegetales más afectados es el grasstree australiano , una planta que aporta refugio y un entorno a distintas especies nativas gracias a las hojas muertas que se acumulan alrededor de su tronco.
La pérdida de especies vegetales por efecto del patógeno ya había sido estudiada en comunidades de plantas nativas en el país oceánico, y ahora aparecen indicios más firmes sobre sus efectos indirectos en la fauna.
La exposición a depredadores aparece como factor central El trabajo no encontró una señal concluyente de que los recursos alimentarios fueran menores en las zonas degradadas.
Los investigadores no encontraron evidencia sobre una posible reducción de hongos similares a trufas, ni impacto en graminoides y hierbas que podrían aportar bulbos y tubérculos.
A partir de esos resultados, Mansfield sostuvo que las quendas pasarían menos tiempo en sectores degradados porque allí quedan más expuestas a depredadores, y no por una caída clara en la disponibilidad de alimento.
El especialista agregó que estos ejemplares todavía ingresan a las áreas infestadas para excavar y que podrían usar como refugio los arbustos y grasstrees que sobreviven.
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