Más allá del juego infantil, el inesperado beneficio del hula hula para el corazón y el abdomen
El hula hula como ejercicio para mejorar la salud cardiovascular , la fuerza del tronco y el equilibrio, dejó de ser una actividad asociada solo al juego infantil y ganó lugar en estudios que analizaron sus efectos en adultos.
Distintas investigaciones citadas por Verywell Health y un ensayo publicado en Obesity Facts , indican que su práctica regular puede elevar la frecuencia cardíaca, reducir grasa abdominal y aumentar la masa muscular en la zona media del cuerpo.
Una sesión de 30 minutos puede funcionar como entrenamiento aeróbico El uso de un hula hula con peso puede transformarse en una rutina de intensidad moderada o alta, según el ritmo y la duración del ejercicio.
Según un estudio publicado por el American Council on Exercise , una sesión de 30 minutos puede gastar entre 90 y 210 calorías y elevar la frecuencia cardíaca hasta 94 latidos por minuto, con picos de hasta 151 latidos por minuto en ejercicios más intensos.
Ese rango permite que la actividad se sume a las recomendaciones generales para adultos, que sugieren al menos 150 minutos semanales de ejercicio moderado o 75 de intensidad vigorosa .
La práctica física regular está asociada con mejor control de la presión arterial y con una menor probabilidad de enfermedad cardíaca, infarto y accidente cerebrovascular.
Además, según un estudio publicado en International Journal of Innovative Science and Research Technology , cuatro semanas de entrenamiento regular con aro lastrado en jóvenes con sobrepeso mostraron mejoras en la capacidad aeróbica y la resistencia de la zona media .
Aunque ese trabajo se concentró en una población específica, los resultados reforzaron la idea de que el movimiento repetido del aro exige al sistema cardiorrespiratorio más de lo que suele suponerse .
El movimiento circular activa músculos del abdomen, la espalda y las piernas El trabajo físico que demanda sostener el aro en movimiento no se limita al gasto calórico.
La rotación de la cadera y la necesidad de estabilizar el cuerpo comprometen varios grupos musculares, en especial los del tronco, la zona abdominal y la parte inferior del cuerpo.
Entre los músculos involucrados figuran los oblicuos externos, los abdominales bajos, los erectores espinales de la zona lumbar, los glúteos, los aductores del muslo, los cuádriceps y los isquiotibiales.
La exigencia no depende de movimientos amplios de brazos o desplazamientos largos, sino de la coordinación constante entre pelvis, abdomen y piernas para mantener el equilibrio y evitar que el aro caiga.
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